El Artículo 16 de la Constitución Española de 1978 dice lo siguiente:
- Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.
- Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
- Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.
Me parece bien que cada persona crea en lo que quiera, es libre de hacerlo, pero me parece que la postura tomada por la Comunidad de Madrid ante las Jornadas Mundiales de la Juventud es desmesurada, al igual que la del Gobierno Central.
¿Por qué no nos cuesta trabajo decir que el Islam es una religión machista y si nos cuesta reconocerlo de la Iglesia Católica? ¿Por qué vemos con buenos ojos todavía ese ideario arcaico que defienden en gran parte del mundo? Y claro que la iglesia hace buenas obras de caridad, ¿pero cómo lucha contra la pobreza? ¿Por qué opina en cuestiones de estado?
Lo siento Joseph Aloisius Ratzinger, pero yo no te espero por todo el mal que habéis hecho y estáis haciendo con vuestra (maldita) palabra divina.